jueves, 25 de junio de 2009

Cosa de hombres

Extracto de una mala traducción de Hamlet. Acto segundo, escena VII.

Polonio.- ¿Cómo os va, mi buen señor? (Hamlet entra leyendo un libro.)
Hamlet.- Bien, a Dios gracias.
Polonio.- ¿Me conocéis?
Hamlet.- Perfectamente. Tú vendes peces.
Polonio.- ¿Yo? No, señor.
Hamlet.- Así fueras honrado.
Polonio.- ¿Honrado decís?
Hamlet.- Sí, señor, que lo digo. El ser honrado, según va el mundo, es lo mismo que ser escogido entre diez mil.
Polonio.- Todo eso es verdad.
Hamlet.- Si el sol engendra gusanos en un perro muerto, y aunque es un dios, alumbra benigno con sus rayos a un cádaver corrupto... ¿No tienes una hija?
Polonio.- Sí, señor, una tengo.
Hamlet.- Pues no la dejes pasear al sol. La concepción es una bendición del cielo, pero no del modo en que tu hija podrá concebir. Cuida mucho de esto, amigo.
Polonio.- Pero ¿qué queréis decir con eso? (Aparte.) Siempre está pensando en mi hija. No obstante, al principio no me conoció... Dice que vendo peces... ¡Está rematado, rematado...! Y en verdad que yo también, siendo mozo, me vi trastornado por el amor..., casi tanto como él. Quiero hablarle otra vez. (A Hamlet.) ¿Qué estáis leyendo?
Hamlet.- Palabras, palabras, todo palabras.
Polonio.- ¿Y de qué se trata?
Hamlet.- ¿Entre quién?
Polonio.- Digo que de qué se trata el libro que leéis.
Hamlet.- De calumnias. Aquí dice el malvado satírico que los viejos tienen la barba blanca, las caras con arrugas, que vierten de sus ojos ámbar abundante y goma de ciruela, que padecen de gran debilidad de piernas y mucha falta de entendimiento. Todo lo cual, señor mío, no me parece bien hallarlo afirmado en tales términos; porque al fin vos seríais sin duda tan joven como yo si os fuera posible andar hacia atrás como el cangrejo.
Polonio.- (Aparte.) Aunque todo es mentira, no deja de observar método en lo que dice. (A Hamlet.) ¿Queréis venir, señor, a donde no os dé el aire?
Hamlet.- ¿Adónde? ¿A la sepultura?
Polonio.- Cierto que allí no da el aire. (Aparte.) ¡Con qué agudeza responde siempre! Estos golpes felices son frecuentes en la locura, cuando en el estado de razón y salud tal vez no se logran. Voy a dejarle y disponer al instante el careo entre él y mi hija. (A Hamlet.) Señor, si me dais licencia de que me vaya...
Hamlet.- No me puedes pedir cosa que con más gusto te conceda, exceptuando la vida, eso sí, exceptuando la vida.
Polonio.- Adiós, señor.
Hamlet.- ¡Fastidiosos y extravagantes viejos!
Polonio.- (A Guillermo y a Ricardo, que salen por donde él se va.) Si buscáis al príncipe, vedle ahí.

Hace unos cuantos años que leí Hamlet, debería volver a hacerlo. Pero la idea de esto no es hablar de Hamlet ni de Shakespeare. Solamente transcribí esa escena porque me parece representativa de los dos personajes, y los dos personajes me parecen representativos de dos tipos distintos de personas, y hacia ese lado es que apunto. No tipos de personas, sino tipos de hombres. Y en realidad tampoco tipos de hombres, sino el estereotipo de hombre. Y tampoco quiero hablar de una idealizacion del hombre, sino de la triste realidad.

Hamlet es una obra que data del año 1600, es decir, redondeando, de hace cuatro siglos. En la escena anterior Shakespeare nos presenta un diálogo entre el príncipe Hamlet, un individuo muy perturbado, y Polonio, el chambelán (usen el diccionario, no hay palabra fácil para darle título) adulador. Hoy esos personajes son tan actuales como lo eran hace cuatro siglos. Hamlet es un pobre loco, Polonio es un buen prototipo de hombre en edad madura.

Quiero salirme un poco del tema e ir más allá de estos ejemplares. Polonio es un buen modelo de futuro para la gente de la que quiero hablar, pero no es a lo que apunto. Mi interés hoy es dar lugar a una visión de los hombres jóvenes, los que aún están esculpiendo el molde de sus vidas, los que la sociedad abraza e incuba.

¿Un hombre es lo que quiere ser? Mi respuesta es no. Una persona es lo que quiere ser, pero hoy por hoy, un hombre es lo que un hombre es. La palabra hombre trae un montón de implicaciones, condiciones que se presuponen cumplidas para aquel que así desee llamarse. A mí mi papá no me enseñó a ser un hombre (no es una crítica, en realidad no se si es algo que se supone que se enseñe), pero sí me mostró algunos aspectos de lo que es un hombre. Yo aprendí de él que un hombre es un ser orgulloso, de opiniones firmes, responsable, frío, sin sentimientos pero que se ocupa de su familia. Al menos eso es lo que aprendí de chico. Con los años me di cuenta que algunos aspectos de esa imagen no eran del todo ciertos en él, pero bueno, yo ya estoy formado. Pero me estoy desviando y no es la idea. La cuestión es que esas son algunas características que alguna vez yo creí que un hombre debía tener. Pero no es tan así tampoco. Dije que quería hablar sobre un rango de edades distinto, así que vamos a eso.

El hombre según la sociedad. Actualmente el mundo funciona de una forma loca, pero locos son los que creen que debería ser de otra forma. La imagen del hombre, que tiene una aceptación aberrante, es la de un sujeto materialista que a partir de los veintitantos años centra su pensamiento en el desarrollo de una carrera profesional orientada principalmente al sector empresarial, en la formación de una familia, en comprar un auto, una casa, etc. Un hombre tiene que pensar de esa manera. Pero, ¿cómo tiene que actuar? Esa es la pregunta importante y, por supuesto, tenemos una respuesta grabada. El hombre tiene que ser machito, tiene que mostrar que tiene razón, tiene que mostrar que es un tipo gracioso, tiene que mostrar que es alguien querible, tiene que mostrar que es una persona que puede asegurar un futuro apacible acorde a las necesidades que la vida actual impone. Un hombre tiene que actuar, tiene que convertir el mundo real en un teatro inmenso donde representar la obra de su vida, y esa obra le tiene que gustar a los demás. Le tiene que gustar a los hombres ya formados, para que le posibiliten el acceso a ese selecto club, le tiene que gustar a los demás proyectos de hombre para que sean sus amigos, le tiene que gustar a las mujeres, para que algunas sean sus esposas a lo largo de su vida y otras sus amantes, al menos hasta el día en que le baste con pagarles. Le tiene que gustar a todos. Pero por supuesto que eso no es suficiente; tiene que demostrar que la formación de una familia es parte de su proyecto de vida y, obviamente, tiene que tener un proyecto de vida. Es un proyecto de hombre, y la vida del hombre es un proyecto.

Y acá estoy yo escribiendo. Escúchenme bien: ¡yo digo orgulloso de mí que no soy un hombre y espero no serlo nunca! Comparto algunas de las características con los especímenes que acabo de describir, sólo algunas. Pero, ¿hacer de mi vida una obra de teatro? La vida es vida, cada quien debería vivirla a su manera. Si por este tipo de cosas no le gusto a la gente, si por esto muero solo, voy a morir felizmente solo. Y si no es felizmente, al menos va a ser a mi manera, al menos habré respetado la vida. No voy a ser la marioneta de nadie; no voy a ser feliz siempre, no voy a tener todo lo que quiero, no voy a disfrutar al 100%... y ser yo lo vale. Ustedes véndanse a quien quieran, yo no soy un hombre y no me interesa serlo. Soy yo... ¿quién más puede decir eso? Si un hombre hecho y derecho según la sociedad hace esa pregunta, la multitud alza las manos. Es lo que hay. Sigan felices!

miércoles, 24 de junio de 2009

Anuncio

Como todos ustedes ya sabrán (y si no es así lo sabrán ahora), estamos en época de parciales. Para los estudiantes este suele ser un período del año particularmente estresante, en el cual deben enfrentarse a temibles enemigos tales como la suciedad, el hambre y el maldito sueño que vienen a ponerlos en las más traumáticas encrucijadas: ¿puedo aprender relatividad especial viendo caer las gotas de la ducha?; ¿como o termino con la hoja 18 del inciso xxxvii del ejercicio 2-a de la guía 1/58?; ¿dormir o leer el apuntecito introductorio de ODE de 90 hojas que subió Noemí para poder empezar a estudiar?... y cosas por el estilo. Bueno, yo debo admitir que las empanadas estaban bastante pasables, la cama se está encariñando conmigo y si aún no me bañé no hay ningún efecto relativista involucrado, sólo el clásico debate entre la estufa y el invierno que sufre cualquiera que tiene el baño afuera. Pero esto señores, deberá cambiar.
Si escribo esto es solamente para anunciar la apertura de una nueva encuesta, cuya consigna es: ¿cuántas firmas más habrá en mi libreta el día 18 de Julio? Se contabilizarán también firmas posteriores a la fecha debidas a eventuales demoras en la corrección de exámenes. No voy a aportar datos que los ayuden a decidir, ustedes elegirán la opción que consideren correcta en base a sus propios criterios. Veremos cuánto me conocen.

Aclaración: No hay premios ni llantos, a menos que cambie de opinión.
Otra aclaración: Si quieren que después les crea, dejen como comentario en este post sus respuestas.

lunes, 22 de junio de 2009

Extracto de las vidas de mi vida

Bueno, la historia, que no es historia, va más o menos de la vida. De las vidas de la vida en realidad. La verdad es que eso de que vida hay una sola es una mentira atroz; hay muchísimas vidas, nos la pasamos muriendo y renaciendo. A veces agonizamos más, otras es todo más de golpe, incluso a veces morimos mientras dormimos. Yo he muerto muchas veces y renacido otras tantas.
Hoy no soy el chico que era a los 10 años, a veces alegre. Ese agonizó murió hace mucho. Pero luego de él, nació otro, que comenzó a ver las cosas de otra manera. Nunca tuvo mucho aprecio por la vida, creo que de hecho jamás disfrutó de nada. Ese nunca quizo a nadie, ese conoció los vicios y los adoptó a cada uno de ellos. Fue como una estrella de rock sin talento, viviendo rápido y muriendo pronto. No creo que haya llegado a los 15.
Pasado el tormento injustificado, nace por aquellos años un joven más alegre. Tampoco sabía querer demasiado, pero al menos sabía disfrutar un poco más. Este pretendía vivir, aunque sea un poco. Supo experimentar cosas más lindas, también supo sufrir bien, supo quererse un poco a sí mismo, supo aprender a pensar que no absolutamente todos estaban en su contra. Ese casi fue feliz. Creo que su vida terminó a los 18 o 19.
No creo poder decir que otro nació en esos años, pero siendo un poco más permisivos con los términos, voy a aceptar que sí. El nuevo sujeto anameció solo con un mundo que se le venía encima, del que nada conocía. Él simplemente remó, remó cuanto pudo sin mirar a ningún lado. Pero no tenía ayuda, y acabó por naufragar. A su suerte, en el naufragio encontró algunas compañías. Se armó una familia de papel y aprovechó las experiencias de vidas pasadas para armarse otras cosas. Los vicios ya conocidos se tornaron sus amigos y con ellos aprendió de los abusos. ¡Adelante que el mañana es una ilusión! Vivió un par de años sin sentido, esclavo del nuevo mundo con el que se topó. Sabía de cumplir horarios y sabía de olvidar fines de semana. Supo disfrutar a su manera, muchísimo, pero siempre estuvo vacío, no había un rumbo que seguir, no tenía sentido levantar la mirada. Nunca supo la diferencia entre aceptar y resignarse. Pero un día se durmió y nunca más se despertó.
En su lugar nació un pesado de 21 años. Él vino al mundo con el pan debajo del brazo, aunque en un cuerpo desgastado. Este tipo entendió que algunas cosas simplemente había que aceptarlas. Este tipo aprendió a confiar en alguien, aprendió a mirar adelante, aprendió a vivir en absoluta paz consigo mismo, con el mundo que lo rodeaba, con las cosas que pasaban. Este tipo realmente fue feliz. Se reencontró con el sentido de las cosas, lo abrazó y lo siguió. Rompió las ataduras que lo atormentaban y enfrentó lo que se le puso delante.
Hoy este último tipo no sabe si vivió demasiado. Se siente agonizar, se siente perdido y no entiende por qué. Teme que esa buena vida se le termine, teme que sus días estén contados. Teme que el próxximo en nacer no sea igual de bueno, o mejor. Pero está cansado... no quiere desaparecer, pero no sabe qué hacer. Está buscando un camino, que sabe bien que va a encontrar, pero debe dejar de temer. Si acá se termina esa vida, que así sea. Debe armar el molde para que el próximo en nacer sepa hacer las cosas mejor. Si no son estos los últimos días debe entender que el limbo no es un lugar de descanso agradable, y que nadie lo obliga a quedarse ahí. Se que sigue vivo, se que disfrutó como nadie, se que aprendió cosas de él que ningún otro había conseguido, se que se quiere, se que quiere, se que sabe confiar. Pero hoy no tiene paz, y la necesita, y no sabe dónde buscar. Veremos que sale, deséenle suerte y si alguien puede ayúdelo, todavía tiene mucho por ofrecer. Sino, al menos, esperemos que el próximo sea mejor. Sigan felices!

sábado, 20 de junio de 2009

Mi vida con ellos

Con un chupetín bolita en la boca.

- ¿Qué estás haciendo papá? ¡Esos lentes son del ciego! Buscá un poco más en el fondo, allá adentro, todo el mundo sabe que está ahí.
- ¿Quién sabe? ¿Vos? ¿Ellos? ¡Ustedes no saben nada! Dejame buscar a mí.
- Claro, porque eso siempre te salió bien, ¿no?
- No, ¿y qué? Como si con su ayuda lo hubiera hecho mejor. Siempre tirándome abajo, siempre mandándome a buscar al fondo. -Dale, andá, podés ser libre en tu cabeza, no necesitás nada más.- ¿Qué carajo saben ustedes qué necesito yo?
-Te conocemos negro, a nosotros no nos podés mentir, ¿te podés mentir a vos mismo? Pensalo un minuto. ¿Dónde estarías sin nosotros?
- ¿Un minuto? Sabés hace cuánto que lo estoy pensando. ¿Qué te hace creer que no estaría mejor sin ustedes? Si nunca me dejaron probar, nunca me dejaron elegir. Siempre estuvieron ahí señalándome para dónde tenía que ir. ¡Ya estoy cansado de escucharlos! Necesito hacerlo a mi manera.
- ¡Muchachos!¡Necesita hacerlo a su manera! A ver genio, ¿cuál es esa manera?¿Cómo pensás hacerlo? Ni siquiera sabés lo que necesitás.
- No se cuál es esa manera, no se cómo hacerlo, pero sí se lo que necesito imbécil, necesito pensar fuera de esta caja, por mi cuenta, sin su ayuda. Necesito creatividad, necesito ingenio y necesito un montón de cosas más, ¿y sabés qué? No voy a conseguir nunca nada si sigo así, ustedes son la muerte disfrazada. Se dicen amigos, pero son una mierda, viven encerrados ahí dándome órdenes. ¿De qué libertad me hablan? La libertad de las marionetas... ¡soy tan libre como mis articulaciones me lo permitan para hacer lo que mis titiriteros me indiquen con sus hilos! Una maravilla.
- Andá y tratá, ya vas a volver, ¡todos vuelven! jajaja.
- Ya van a dormir.

Con un palillo en la boca, lo que estaba esperando. Tal vez no tenga mucha idea, pero se aprende, todo se aprende. Por ahora voy a tratar de aprender esto, que es lo único que tengo a mano. Sigan felices!

PD: Ya es 20, pero que quede registro del 19 de Junio de 2009. Algún día te vas a acordar y va a ser re loco. Felicitaciones!

jueves, 18 de junio de 2009

Uno menos... y otra parte menos

Un año menos, pero ya se van amortiguando. No suele ser la fecha más alegre del año, pero bueno, es inevitable... al menos los sigo cumpliendo. Este día lo empecé siguiendo una noticia triste; no particularmente triste para mí, sino para la sociedad en general. Fue un tipo muy odiado y muy querido, para algunos un imbécil mediático, para mí un hombre realmente brillante y un verdadero artista, pero principalmente, una persona que supo vivir. Es una lástima, tipos brillantes cada vez quedan menos (en este momento no se me ocurre ninguno).
Durante la tarde me perdí en un túnel hermoso. Fue un rato de búsqueda en el pasado y descubrimiento más que interesante. No conseguí lo que quería (para variar), pero eso no es problema, esas trabas me permiten pensar en soluciones más geniales. Así que, después de todo, buscar valió la pena.
Un año más que se me va. ¿Qué cambió? Por suerte cambiaron muchas cosas, y casi todas ellas para bien. Por mala suerte otras no cambiaron, pero no creo que el balance haya sido negativo en ninguna de ellas. Algunas cosas simplemente están mal de una manera distinta a como estaban de mal antes, pero no creo que haya sido para peor. Otras cosas están más allá del bien y del mal, así que no pueden (ni deben) clasificarse bajo ese criterio, de modo que solamente puede decirse que, tal vez, cambiaron. En resumen, ponderando, el balance es recontra positivo (creo que se entiende).
Así que supongo que feliz cumpleaños. Sigan felices!

viernes, 12 de junio de 2009

Recuerdos de Neverland

Todos los niños del mundo crecen, menos uno: el tigrecito. Dirán ustedes, no es un niño... bueno, pues no, ciertamente no lo es, ya no lo es. El tigrecito cierto día de cierta estación, por esas cosas del tráfico ilegal de animales exóticos, se vio embarcado en un viaje a un nuevo mundo; en principio a ese mundo podríamos llamarle Neverland, pero en él no había lugar para Michael Jackson (no torturemos al tigrecito de más, por favor).
Érase entonces aquella tarde en que nuestro héroe amanecióse en puerto nuevo, cuando conoció a LA dichosa batata. Por aquellos días la batata estaba bien viva, era una joven y fuerte tubércula, envidia de papas y rabanitos - los cuales, por cierto, son unos zapallos -. La amistad entre ambos se desarrolló de inmediato; la verdad que pegaron onda. Los tiempos que corrían eran duros, y como toda relación entre Felidae Pantherinae Panthera y Convolvulaceae Ipomoeeae Ipomoea, la suya no iba a estar exenta de tentaciones poco resistibles. Fue entonces que, una noche de luna llena, conocieron a Peter Pan.
Peter Pan era por entonces conocido como un amante de los niños (no como Michael Jackson). De hecho, se vestía como uno, se comportaba como uno y a más de uno se lo emp... no!, no como Michael Jackson. Bueno, la cuestión es que el flaco este estaba siempre acompañado de un hada (para más información acerca de las hadas siga el siguiente enlace). Si el hada existía o no, no se, pudo haber sido que Peter se la pasara volado, o pudo haber sido que el hada se la pasara volada, pero la cosa es que se llamaba Campanita (o Tinker Bell, según la hora). ¿Qué hacían Peter y Campanita cuando estaban solos? No lo se, no es asunto nuestro. En fin, Peter les enseñaba a los chicos a volar con su amigo "Paco" y su amiga "Coca" y su amigo "Faso". Así fue como tigrecito y LA batata conocieron el maravilloso mundo conocido como Neverland (vaya uno a saber).
Los días siguieron pasando y, ya bien asentados en Neverland, tigrecito y LA batata comenzaron a tener algunos problemas con nuevos y oscuros personajes. Los duendes lasagneros habían llegado al barrio. La cosa se puso re negra, los verdes estos eran unos limados peores que Paula y Eli, la zarpaban re mal: aniquilaban la lasagna de la señora, le afanaban la jubilación a las viejitas, vendían brownies locos en la puerta de las escuelas... en pocas palabras, le estaban escupiendo el asado (a veces literalmente) a Peter Pan, que solía tener la vaca atada (pero no vamos a entrar en detalles acerca de esta vaca, solamente diremos que se llamaba Aberdeen Angus y usaba pollera a cuadros, sin nada abajo).
Peter, que después de tantos años (nadie sabe cuántos) no era ningún boludo, no podía dejar que eso pasara. El tema, negro, a ver si me entendés, es que los duendes eran una banda, y posta que la limaban mal... antes de ellos había códigos en el barrio: nunca dos meses seguidos a la misma viejita, nunca vender en las escuelas los domingos y la música durante la semana bajita, que papá y mamá laburan para que los nenes puedan ir al colegio (política de mercado inteligente). Bueno, eso, los duendes la limaban, pero Peter tenía un as bajo la manga (tampoco vamos a entrar en detalles respecto a la paliza que se comió aquella vez cuando lo agarraron carteándose). Peter tenía a sus amigos en Neverland que, muy apegados a él (iban a pegar día por medio), ya le estaban debiendo una buena moneda. Cuestión... descontrol!!! tigre y batata fueron a buscar a la tortuga que días atrás habían conocido en el puerto y los tres a lo Superman se mandaron a encarar a los duendes, y tiros, lío y ¡cocha golda, lompo todo!, alto bardo, pedazos de enanos desparramados por ahí, una masacre... y los duendes se fueron. Sin embargo, no fue un final tan feliz. A la tortuga se le rompió el caparazón y, al día siguiente de la carnicería (y verdulería), sin hacer mucho ritual y tras tantos buenos momentos juntos, el tigrecito enterró LA batata... tras tantos buenos momentos juntos. Fue el principio de una época realmente oscura para nuestro preciado amigo.
En los días posteriores a este nefasto acontecimiento el tigrecito incursionó en las drogas duras... no, perdón, el tigrecito se embarcó en un inusual crucero por los rincones más recónditos de Neverland, mientras que Peter recuperaba su... forma de vida. En su viaje por Neverland, nuestro tigre amigo tuvo muchísimas revelaciones. Entre ellas (es decir, en un rato de sobriedad), notó que ni puta idea tenía de cuánto tiempo llevaba en esas tierras pero que nunca había crecido; fue un re flash, pero como todo flash, no duró y el tipo volvió a colgar. Decía de las revelaciones; el tigre tuvo una bocha, pero en algún punto se le terminaron. Casualmente fue en ese momento que empezaron los temblores y un montón de síntomas desagradables de los que no vamos a hablar hoy. Toda esta situación llevó a nuestro héroe a decir basta, y se propuso esperar... a Godot.
Pareciole adecuado al personaje de carácter elevado de nuestra epopeya llevar a cabo este menester en aquel fondo de aguantadero donde tiempo atrás fuera enterrada por sus propias garras LA magnánima batata, y en tal empresa estaba cuando por la noche de cuarto creciente percibió un aroma particular en el aire, un aroma particularmente particular, que casi lo hace vomitar; ¡era LA batata! LA batata zombie habíase levantado de su postrero lecho. No puede este soberbio narrador describir con palabras la mezcla de alegría y repugnancia que sentía nuestro idolatrado. Batata y tigre nuevamente reunidos decidieron esperar juntos a Godot y... por supuesto, se aburrieron.
Para fortuna de ellos, pasaban por la puerta del aguantadero en aquel momento la tortuga ya recuperada junto con Tinker Bell (era de noche) y al sentir el repugnante perfume decidieron entrar (en ningún momento se les había cruzado por la cabeza usar el sacro lugar de eterno descanso de nuestra amiga LA batata con fines recreativos). ¡Gracias al cielo! exclamaron los compañeros, ¡traen una cuerda! (no hace falta aclarar que la cuerda en manos de los paseantes era solamente para hacer ejercicio).
Luego de ponerse al día, todos sorprendidos y felices decidieron que era el momento adecuado para probar la cuerda, en orden de peso decreciente... bueno, lo del orden fue un poco más complicado de acordar, pero pongámosle que se decidieron a eso. ¡Pero qué mierda! ninguno llegaba a las ramas del árbol para atar la cuerda, salvo Tinker Bell que se ortivó. Por supuesto esto no fue problema para nuestros siempre ingeniosos hidalgos, que resolvieron llamar a Peter Pan para que los ayudara a volar.
Llegado Peter al lugar de los hechos, tuvo una idea aún más genial (por supuesto, era un tipo brillante, como otro que yo conozco). Bueno, la idea no fue inmediata, pero luego de hacer lo que sabía hacer, tuvo la genial idea: ¡construir una escalera al cielo! (los detalles de cómo eso ayudaría a colgar la cuerda en el árbol nunca fueron registrados correctamente en los anales de la historia). Luego de varios intentos fallidos de construir esta escalera con otras batatas de menor importancia, resolvieron llamar a Led Zeppelin y organizar una fiesta privada, ocasión que serviría también para mejorar las relaciones comerciales con los duendes lasagneros, que en ese tiempo habían sentado cabeza en un barrio cercano. Los muchachos de Led Zeppelin accedieron encantados a prestar su ayuda con la única condición que LA batata se pusiera Kenzo, condición que todos aceptaron con efusiva alegría. Fue así como Peter Pan, luego de ver el video de 3 minutos y 17 segundos de duración del Cocinero Fiel (clic aquí), preparó unos exquisitos brownies, dignos de él (sin usar mezcla Exquisita).
La fiesta contó con todos los invitados de lujo (a saber: tortuga, tigre, LA batata, sapitos sincronizados, Aberdeen Angus, duendes lasagneros, Tinker Bell/Campanita, Peter Pan, Led Zeppelin, Eliana con su pato, Paula, etc.), salvo Godot, a quien aún hoy siguen esperando. Michael Jackson no fue invitado. Cuenta la historia hablada que durante la fiesta Jimmy Page preparó una inolvidable paella valenciana (usted también puede hacerlo siguiendo esta sencilla receta) mientras Eliana anunciaba su futura paternidad, feliz noticia que alegró a todos, en especial a Peter Pan, que sintió el crecimiento de su mercado... digo, el crecimiento marcado de la alegría en aquel evento que con tanto esfuerzo organizó. Y así es como la escalera al cielo fue construída y, tal vez, la cuerda fue puesta a prueba en aquel fondo de aguantadero en Neverland.

FIN

domingo, 7 de junio de 2009

Para que quede registro...

El 101 como un nuevo comienzo. Hoy escribo solamente porque me parece apropiado, pero no tengo ninguna necesidad de hacerlo; estoy en paz. No estoy completamente feliz porque no hay motivo para estarlo, sin embargo sí estoy contento por la forma en que se sucedieron las cosas. Tal vez haya sido error mío no predecirlo, pero creo que sería sobrestimarme. La verdad es que, por suerte, algunas personas no dejan de sorprenderme y, más suerte, no dejan de sorprenderme para bien. Lamento solamente que el motivo principal, causante de esto, no sea el mejor, aunque realmente no sepa cómo catalogarlo en virtud de bondades.

Creo que esto se va a poner un poco egoísta, pero estoy hablando de mí. En estos días escuché algunas cosas que me alegraron mucho; creo que el motivo más claro para escribir esto es para que, de alguna manera, quede un registro. No lo voy a olvidar, pero es bueno poder leerlo de nuevo alguna vez. Hacía mucho que no sentía tanta paz, pero hoy, ahora, me siento acá a escribir, con una cerveza al lado, y sin ninguna fuerza obligándome. Hoy escribo con libertad, y hoy escribo sin secretos. No pude explicar ese otoño como me hubiera gustado, pero es porque no se me da tan fácil hablar después de tantos años. Pero dije lo importante, los detalles quedan guardados como orgullo de hombre solamente. Igualmente creo que algún día de estos podría decir un poco más, o al menos más ordenado, como para que todo tenga más sentido. En fin, lamento una sola cosa, pero creo que lo ganado es mucho más. Sigan felices!

sábado, 30 de mayo de 2009

Leaving Las Vegas

Este es un lugar de expresión libre y gratuita, así que lo voy a usar. No tengo por qué aceptar censuras, no tengo por qué censurarme. También es un espacio de discusión, para eso acepto comentarios. ¿Por qué escribo? Probablemente porque la coca y el fernet eventualmente se terminan y no estoy en condiciones de salir a comprar más, así que algo hay que hacer mientras tanto. O tal vez solamente porque estoy hablador. Como sea, vamos a la consigna de hoy, de este, el post número 100: ¿hasta qué punto los dilemas morales, psicológicos o simplemente personales le dan a uno derecho para joder a otra persona? Adelanto desde ya que si tuviera la respuesta a esto no lo estaría planteando. También aclaro que no pretendo obtener respuestas, pero acepto todas las opiniones, siempre y cuando sean claras; lo que digo es que si no van a dar una respuesta de sí o no (y un por qué si tienen ganas), mejor no digan nada, ya bastante tengo descifrándome a mí.

Personalmente creo que uno tiene que bancarse los quilombos en los que se mete sin que nadie lo llame y no tiene ningún derecho a andar cargándoselos a otro; puede pedir consejo, puede desahogarse, puede hacer mil cosas, pero no tiene ningún derecho a irle con el fardo a otra persona, que no tiene ninguna culpa de lo que a uno le pasa. La vida es linda cuando no te importa nadie, la vida es fácil cuando no te importa nadie... lamentablemente eso es algo un poco utópico. Un poco bastante.

Comprendí algunas cosas. Otra vez más, dirán, para variar... sí, otra vez más. ¿Qué es diferente? Que realmente me siento poco honesto, siento que estoy fallando en algo importante y eso me molesta muchísimo, me molesta que las cosas no sean como se supone que deben ser, como se espera que sean de mí. Me molesta no poder cumplir el papel que me corresponde, me molesta no ser lo que trato de aparentar ser... y no es que no quiera, ojalá pudiera. Pero las cosas son así; me molesta no poder jugar el rol que pretendés que juegue, el que me corresponde. Realmente estoy enojado conmigo. Sigan felices!

martes, 19 de mayo de 2009

La frase mítica

Hoy Google me trajo hasta acá. Una vez más, el mítico you jump, I jump, Jack! Frase para todos los tiempos, frase que mantiene su significado en el tiempo... una suerte de norte podría decirse. Vendría a ser como una constante, una especie de certeza, una verdad con derivada temporal nula. Sí, hay cosas que cambian, obviamente. La escena marcada a fuego en mi cabeza... me cuesta recordar las caras de mis abuelos, pero al leer esta frase la escena resurge completamente nítida, como si la estuviera viendo ahora mismo, y junto con ella tantas otras cosas, tantos momentos de todo tipo...

Voy a tomar esto como una especie de señal. La primera vez era un esclavo con la vista nublada, no tenía propósito, simplemente veía a la distancia aquello que alguna vez había sido, y aún más allá aquello que nunca había llegado a ser. La segunda vez fue una especie de quiebre; se había alcanzado un punto crítico, la luz empezaba a asomar y el muro se desmoronaba. Fue una crítica impulsada por una resurrección, marcó un antes y un después en esa historia. La tercera vez, la última antes de esta, fue una explicación. Se sentía el aroma a libertad en esos nuevos aires. Ahora tenía un propósito, no se si muy claro, pero ahí estaba. Hoy es la cuarta vez, casi por accidente. No tenía pensado escribir esto, pero no pueden ignorarse las señales (más allá que las señales están donde uno quiere verlas, pero ya sabemos a dónde lleva esa discusión). La cuarta vez tenía que ser un accidente, un golpecito para retomar (o no perder) el camino., sin dejar de ver lo que nunca fue. Será cuestión de darle uso y ver qué nos depara para la quinta. La frase ya es mítica. Sigan felices!

jueves, 14 de mayo de 2009

Filosofía de la ciencia para matar el aburrimiento

¿Para qué sirve la ciencia? Es una pregunta inmensamente amplia porque, para empezar, generaliza una cantidad innumerable de disciplinas, algunas de las cuales rozan con el arte, en una única palabra. Pero siendo que esto es un delirio pasajero, voy a tratar de centrarme en una categoría más reducida, que es naturalmente la que ocupa un mayor espacio en mi cabeza, las ciencias más exactas, entendiendo el término en su sentido histórico. O más precisamente, ¿por qué alguien gastaría parte (a veces una gran parte) del tiempo de su vida, que convengamos que no es tan extenso, en algo que a priori parece ser tan inútil?

El tipo de respuesta que puede darse a una pregunta como esta no difiere demasiado de lo que puede responderse a alguien que pregunta para qué sirve el arte, o para qué sirve la filosofía. Obviamente no hay una respuesta única, pero puede darse una respuesta bastante general si consideramos tres contextos distintos: los beneficios para el desarrollo de la sociedad, los beneficios para el enriquecimiento de la humanidad y los beneficios individuales.

Los beneficios que puede traer la ciencia para el desarrollo de la sociedad son bastante obvios; en general, todo incentivo para el trabajo científico apunta a generar beneficios de este tipo, los que se ven día a día en todos lados. En el mundo en que vivimos, cualquier incentivo a la ciencia, lejos de ser desinteresado, pretende obtener una aplicación a cambio; el desarrollo de nuevas tecnologías (y creación de nuevos mercados), la cura de enfermedades (léase venta de nuevos medicamentos y terapias, alivio de presión política, etc.), aumento en la productividad... en fin, nuevas y mejores formas de obtener dinero y poder, que colateralmente contribuyen al desarrollo de la sociedad, para bien o para mal. Desde mi punto de vista, esto dista bastante de poder llamarse un beneficio, o, al menos, de ser un beneficio por el cual valga la pena el esfuerzo.

Por otro lado tenemos el enriquecimiento de la sociedad humana. En este aspecto es donde la ciencia se cruza con el arte y la filosofía. Para muchos no tiene sentido partirse el alma para conseguir algo que esencialmente no sirve para nada. Bueno, yo diría que la utilidad es algo bastante subjetivo. Decir que un descubrimiento, cualquiera sea, no sirve para nada sólo porque no tiene una aplicación inmediata en el mundo material me parece algo bastante extremista y exageradamente ingenuo. Naturalmente, comentarios de este tipo por lo general hay que tomarlos como de quien vienen. Para los que defienden esa postura, bien puede reprochárseles que la historia da testimonio de una enorme cantidad de descubrimientos inútiles que hoy mueven el mundo. Cien años atrás no había computadoras ni internet, sin embargo se estaban desarrollando muchísimas de las bases de sistemas que hoy mueven miles de millones, siendo un pilar de la economía mundial. Vivimos en un mundo donde el tiempo es una barrera que no se nos permite atravesar, no podemos sacar conclusiones sobre la utilidad de algo por simple extrapolación del presente. Mucho menos aún cuando el mismo pasado nos dice que no lo hagamos.
Por otro lado, para quienes tengan la mente un poco más abierta y sean capaces de ver por encima de los billetes, al igual que las artes y la filosofía, las ciencias brindan algo inmaterial al hombre que lo nutre como sociedad. El conocimiento no es algo a lo que se le pueda poner precio. El entendimiento del nuetro lenguaje, de nuestras relaciones, del mundo que nos rodea, más allá de no tener aplicación alguna en el mundo físico, más allá de no agregar un solo centavo a nuestros bolsillos, nos permite acercarnos más y más a entendernos a nosotros mismos, a entender qué es lo que hacemos sobre este mundo, a entender el significado de nuestra existencia... si eso no vale la pena, se me ocurren pocas cosas que puedan valerla.

Por último, lo primordial. Ninguno de los beneficios anteriores existiría si no hubiera uno inmediato para quien se encarga del trabajo. Y lo cierto es que este es el beneficio más importante que puede brindar la ciencia. Me puede importar un carajo la sociedad, me pueden importar un carajo las nuevas tecnologías, me puede importar un carajo la humanidad entera, puedo ser un sociópata, un ermitaño, un trastornado o el tipo más amoroso del mundo, que más allá de cualquier otro beneficio que pueda tener lo que hago, el que obtengo yo es el mayor y justifica cualquier sacrificio (entendiendo que el énfasis en el cualquier dependerá de si soy un sociópata, un ermitaño, un trastornado o un amor de persona). Lo que hay en mi cabeza es mío; en este momento podría estar en medio del desierto del Sahara, podría estar en la Antártida o podría estar flotando perdido en el espacio que sería igualmente rico. El arte suele necesitar expresión, la filosofía dificilmente llene a alguien si no la puede usar para discutir: la ciencia nos provee de entendimiento, y eso es independiente de cualquier artefacto externo. Sólo necesito mi mente. Y según cada quien, nada más importa. Sigan felices!

sábado, 25 de abril de 2009

Sentidos desde el alma

Los sentidos... la maravilla que nos pone en contacto con el mundo que nos rodea. Esos que nos permiten apreciar las imágenes divinas de la naturaleza, saborear las delicias más puras, esos que nos estremecen al acariciar las texturas más variadas, suaves, ásperas, aceitosas. Oír el murmullo de la noche en otoño, el cantar de los pájaros al amanecer, el sonido majestuoso del agua del río que cae por la cascada; y los aromas, esos perfumes que se matizan a lo largo del año. Los sentidos son lo más, después del papel aluminio.

Pregúntense hoy, ahora, en este instante, ¿qué sería de sus vidas sin los sentidos? ¡Sería aburrida! En realidad, no sería vida, no sería nada... la oscuridad absoluta, el silencio absoluto, la nada absoluta. Esas cinco cuerdas que nos atan al mundo en el que vivimos, del que estamos rodeados (a menos que veas gente muerta, que si es el caso, bueno, loquero y solucionado). ¡Y las propiedades que tienen! ¿Notaron que cuando cierran los ojos sienten mucho mejor las texturas y, a veces, hasta parece que los sonidos se escuchan con una mayor definición?, es más fácil enfocar. Los sentidos son solidarios, pero no es cualquier tipo de solidaridad, son solidarios con uno mismo, si estás dejando a uno un poco de lado, o si te falta por algún motivo alguno de ellos, los otros se incrementan para que puedas llenar ese vacío que queda en vos; y no te piden nada a cambio.

La generosidad desinteresada de los sentidos los convierte en unos seres magnánimos. Entiendo que no tienen existencia propia, que son parte de nosotros... ¡pero qué parte! Hay que respetarlos, elevarlos a la altura que les corresponde y, me lo permito, ¡considerarlos vivos si es necesario! Porque no son cualquier cosa, son nuestros sentidos, son nuestro nexo con el mundo, son la causa que hace que nuestra vida, ¡pueda llamarse VIDA, señores! Y me atrevo a más, son la esencia misma de nuestra existencia, sin ellos nada seríamos, apenas podríamos notar que existimos y, por supuesto, apenas y nada más que eso. No sabríamos más nada, no notaríamos que existe otro ser vivo en este planeta, ni siquiera seríamos concientes de nuestra vida. Así que al referirnos a ellos, que sea con propiedad, pensemos de quiénes estamos hablando antes de decir palabra, ¡carajo! Sigan felices, que si pueden, es gracias a ellos.

PD: Si no pueden, no es culpa de ellos, porque son grosos.

martes, 21 de abril de 2009

Aquellos viejos tiempos

La verdad... esa cosa misteriosa de la que todos tenemos una versión diferente. Pero no voy a hablar de la verdad, ni de la mentira, ni de nada relacionado a eso. ¿Por qué la menciono? Eso es asunto mío.
No se si lo notaron, pero la primera década de este "nuevo" siglo se pasó muy rápido. Para mi los '90s fueron ayer, no se qué paso. Es cierto que no tengo muchos recuerdos sobre mí, pero Menem, el uno a uno, el mundial '98 con el cabezazo del burrito a Van der Sar, que se yo... se pasó muy rápido esta década, aunque por suerte todavía no termina. Últimamente el tiempo en general se pasa muy rápido, creo yo. Más vale aprovecharlo de la mejor manera que consideremos posible. Compañías, ocupaciones, hobbies y las mil y una boludeces que se les ocurran, pero más vale aprovecharlo, que el tiempo pasado está muerto.
Esta cosa loca y abstracta llamada tiempo. A veces uno se pone a pensar... ¿notaron que el presente no existe? El tiempo siempre es pasado, mientras estoy hablando va pasando sin que lo note, pero pasa, y lo hace rápido... no llego a decir ahora que ya no es más ahora; pero, ¿es después? ¿Qué es el después, el futuro? No es absolutamente nada, si todavía no paso, es simplemente una idea vacía de la que nada sabemos. El futuro no existe, recién se materializa cuando se convierte en presente, pero el presente no tiene vida, así que no es más que pasado... el tiempo es sólo pasado, es lo único que tenemos y a su vez realmente no importa un carajo... ¿qué va a importar? Ya pasó, dejémonos de joder, si pasó no hay nada que podamos hacer, ya fue, no importa. Entonces, más vale no preocuparse. El tiempo es pasado y yo tengo un 8, feliz.

Q.E.D.

PD: Asumo que mi respuesta de madrugada no fue de lo más convincente, o de lo más satisfactoria. Y está bien, la verdad es que estuvo incompleta, no fue verdad al 100%, pero el resto no me pareció que valiera la pena. Lo manejo bien, simplemente prefiero buscar la manera más sana también para mi. ¿Por qué por acá? Porque me facilita evadir comentarios.

sábado, 11 de abril de 2009

Vuelo al mundo de la razón

Y finalmente llego. Sentado ahí, a la luz de esa lámpara que tapa el sol. El reloj da su quinta vuelta y mi mente empieza a cambiar. Me alegro de haber llegado a esta parte media, en donde todo empieza a tener más sentido, me alegra poder encerrar a esos seres horrendos para poder verlos... y los empiezo a ver. Ahora adoro a otro alemán, Weierstraß esta vez. De a ratos salgo, y me miro un poco de lejos... esto no es normal, este no soy yo, esta cosa me altera la percepción. Es todo un viaje, a un mundo reservado para aquellos que juegan con cosas que nosotros no somos capaces ni de imaginar. Es su mundo, no son unas sanas vacaciones.

Me refugio un rato alejado de esos libros, escapo de la desesperación que no siento y se que es por ellos. Busco un cable a tierra, para no volar más, no más alto, que sin alas la caída me va a lastimar ahí dentro. Siempre firme, siempre al filo, siempre igual; pero peor, cada vez más enfermo, cada vez más loco, cada vez más desubicado... hay lugares donde es mejor no meterse, no son para uno, es tierra de ellos, seres abominables, sectarios de la locura persiguiendo la idea de la creación divina a su alcance. Ellos que sacrifican vidas muertas hace siglos, que adoran a los dioses sin nombre, de letras desarticuladas, unidas por los delirios de algunos genios. De ellos cuidate, dejalos ser y alejate. Nada hay en su mundo que sea apto para vos, no te metas ahí. Y eso trato, pero te atrapan... sólo necesito dar un vistazo, pero es más que yo. En este momento amo a ese tipo.

jueves, 9 de abril de 2009

A delirarla un rato...

Semana Santa!!! Pascuas y no se cuánta boludez más... ¿yo en qué ando? Gracias por preguntar, viene bien que cuente un poco, ya que hace un tiempo que no cae nada por este rinconcito del cielo. Preparando un final... no se, me pintó. Así que eso, alienándome un poco (más). Estaba pensando... estaba pensando en muchas cosas, y se me mezclaron un poco. Por eso también colgué un poco esto, me cuesta pensar claro últimamente, no se, me pierdo. Bueno, fue, cambiemos el tema.

Ayer, o más o menos por ahí, estuve hablando con un tipo, un alemán que por suerte murió hace 150 años más o menos, un hijo de puta realmente, ¿no? Bueno, la cuestión es que este desgraciado me dijo un par de cosas interesantes. En realidad el no me vió, porque los muertos son ciegos, obvio, sino no se si hubiera hablado conmigo, no creo. Pero bueno, como no me vio, el tipo me hablaba sobre la naturaleza de la vida. Ya unos días atrás me estuvo contando otras cosas, algunas más acertadas a mi parecer, otras más aterradoras viniendo de alguien que pudo haber tenido poder si lo hubiera tenido. Bueno, medio darkito el muchacho, pero su visión de la naturaleza de la vida me resultó en algunos sentidos rescatable. Más o menos lo que este hombre dice es que lo único real en la vida, lo único que las personas, principalmente, pueden sentir es el dolor. El dolor por mil motivos, pero el dolor al fin. Y plantea entre estas cosas que de haber un dios (cosa que por supuesto no apoya) y este dios fuera el creador de la vida sobre el mundo, este dios sería una mierda por haber perturbado la nada creando toda esa vorágine de desgracias y miserias, condenando a los vivos a vivir en el infierno hasta que la muerte finalmente les permita descansar. Dejando al hombre ser y sentir la necesidad de destruirse generación tras generación hasta que el mundo se haga trizas. En fin, un pesimista el loco este.

Bueno, si bien creo que la redacción del inmenso párrafo anterior debe dar asco, a lo que apunto es que este muerto era un extremista, pero bajándole un poco el grado de sus locuras tal vez no esté tan errado en todo lo que dice (sí en muchas cosas). Digamos que la visión del mundo por mi parte es menos fatalista, y a mi parecer la vida no es solamente un castigo, algunas cosas buenas a veces hay también, hasta en las personas. Y como dije, no pienso con mucha claridad últimamente, así que acá la corto. Sigan felices, supongo.

lunes, 30 de marzo de 2009

Sueño de una mañana de otoño

La otra noche, en realidad la otra mañana, tuve un sueño. No soy de esas personas que sueñan y se acuerdan lo que soñaron y después andan hablando de sus sueños y todo eso, pero la verdad que esta vez me dejó sorprendido. Me hizo sentir humano, no el sueño en sí, sino la sensación que tuve esos segundos después que me desperté y hasta que razoné que no era algo real, que la única explicación lógica era que fuera un sueño. Fue esa sensación de angustia que no había sentido nunca de esa manera. Un sueño horrible realmente, pero revelador.

Es impresionante la complejidad de la mente. ¿Cómo puede explicarse algo así? Es increíble que aún mientras dormimos (que dicho sea de paso, es increíble el mismo hecho de dormir) nuestra mente siga funcionando de semejante manera y pueda crear imágenes tan reales que llegan a confrundirla a ella misma. La mente las crea y se las cree, que locura. Los sueños... nuestro salvapantalla tenebroso, el único método para engañarnos a nosotros mismos. La mente es un bicho con vida propia, un bicho bastante perturbado para ser honestos. Sigan felices, si ella los deja.

martes, 24 de marzo de 2009

Un poco de crítica...

Eran otros tiempos, los de la bohemia en París y Jimi Hendrix en Woodstock. Había principios, además de mugre y drogas. Hoy eso no se ve (la mugre y las drogas sí, obvio). Había gente que pensaba y se expresaba. Hoy, son contados los que hacen esas dos cosas; generalmente, o piensan o se expresan, o ninguna de las dos. ¿Por qué?

Algunos dirán que manifestar determinados ideales llevaba consigo la condena de la persecución, la agresión, la segregación, la privación de libertades y demás consecuencias poco deseables. También podría decirse que el no manifestar estos ideales implica la aceptación de tales consecuencias sin siquiera sufrirlas, algo así como dimitir antes de comenzar a pelear. O puede ser que hoy por hoy los hilos en las espaldas de aquellos que se manifiestan en post de algún principio, y escupo al llamarlo así, desalienten completamente a aquellos capaces de pensar por sí mismos o sentir realmente que algo en este mundo no es como debería ser. Y digo como debería ser sin dar explicaciones a semejante subjetividad porque creo que para la filosofía no vale la objetividad, no vale la verdad absoluta, sino que vale la discución y el desacuerdo, y la expresión sana la nutre y reproduce, le da razón de ser... pero hoy eso casi no se ve. Siempre hubo quien se vendiera, pero hoy ya da asco. Y da más asco que sea algo tan común.

¿A qué viene todo esto? A nada en particular realmente, pero creo que estas cosas medio políticas pueden extrapolarse a montones de situaciones totalmente alejadas del tema en cuestión. Puede llevarse esto que digo a la personalidad de la gente, a la relatividad del tiempo en que vivimos, a las relaciones interpersonales y a lo que se les ocurra. Hoy por hoy, la gente se vende, más que nunca. Hoy por hoy, las idioteces son moneda común. Llámenle como quieran, pero así lo veo yo, desde mi posición alejada del mundo, sumisa a todas estas porquerías de las que hablo. Sí, yo soy uno más de esos que critico, yo soy uno más de esos que callan, pero no por eso voy a dejar de hablar a las tres personas que leen esta bazofia.

Algunas actitudes de algunas personas realmente me molestan, pero no porque me sienta ofendido por las actitudes en sí, sino porque no entiendo como es posible que tengan esas actitudes, que aceptan ciertas cosas de esa manera y más aún, ¡que lo hagan con una sonrisa en la cara! Por favor gente, un poco de respeto por sí mismos, no cuesta tanto. No se si soy el más apropiado para decir estas cosas, pero seguro que tengo el derecho de hacerlo y ya que tengo el tiempo y el espacio para hacerlo también, no me parece mal. Como sea, sigan felices!

lunes, 16 de marzo de 2009

Por un ratito de diversión

Por la vida sana, con un pie adentro y uno afuera. Va al borde de la locura, como siempre, sin saber dónde va, sin saber dónde está. ¿Quién necesita saber esas cosas? Alcanza con saber por dónde ir, dice él. Y va, en sus comienzos fallidos y finales abiertos, corre de a poco, y más vale que corra, que se está persiguiendo. Al fin y en fin, en semana y de semana, entre amuletos y amores, no queda tanto, no es tanto, y no pasa nada. Silencio! Y otra vez...

¡No a la locura! Eso es para los locos. Feliz día internacional del consumidor (atrasado, también el consumidor)... ¿en qué mundo vivimos? Pregunta estúpida, respuesta obvia. Cerveza de por medio y a rodar de nuevo, que esto recién empieza, otra vez.

Agotado va por un nuevo camino, con menos faroles y más abismos para saltar... para saltarlos o saltar en ellos piensa. ¿Para saltarlos o saltar en ellos? Pregunta no tan estúpida, respuesta menos obvia. De eso va la diversión, ¿no? ¡A correr que el humo se disipa! ¡A correr y que te diviertas! No corro solo... ¿no corro solo o no soy el único que corre? Pregunta mucho menos estúpida, respuesta nada obvia. Y a no enloquecer, que eso es para los locos, dicen los expertos como uno. Marge ha dicho Homero! Sigan felices.

sábado, 28 de febrero de 2009

Unos meses atrás

No se si está bien hablar de esto, pero por esas cosas se me dio por buscar y bueno, lamentablemente no encontré la principal. De cualquier modo sí tengo la segunda parte, que incluye lo que las energías no permitieron decir en la primera, así que sentimiento también tiene. Hoy hablaba con alguien y le contaba, por así decirlo, mi historia de interacción con la gente... los que se fueron y la que quedó. Eso me llevó a buscar.

Las palabras de verdad, pasando el unicornio, cruzando el hielo y llegando a destino, vía Moebius, pero llegando al fin. Y así, superando lo que nadie, cambiándome, mostrándome un poco la realidad, haciéndome ver a través de esa ceguera estúpida que me mantenía preso en mi burbuja... la locura de ser supongo. La locura de existir y de tenerse. Una lástima haber perdido la primera parte.

Me sorprendió no encontrar nada ya escrito que pudiera relacionar con facilidad, supongo que estaría cansado, o más bien débil, como para asentarlo por escrito y pensado. ¿O sería que no estaba pensado? Supongo que puede ser.

Supongo que el destino da vueltas alrededor de uno esperando presentarse, y algunas cosas simplemente están destinadas a ser. Otras también a ser, pero el ser incluye el no ser, así que a veces puede costar diferenciarlas y bueno, uno se equivoca. Y uno se equivoca por idiota, por negarse, por mentirse, por desentenderse de las cosas que pasan y de las que deben pasar, si así está escrito en el papel que desenrollamos a cada instante. Finalmente no se escapa, por suerte no se escapa y te agradezco entender y hacerme entender. A veces está bueno releer.

Y me permito colgar un rato, en algo que nada que ver, pero está bueno también hablar un poco en el idioma del sinsentido. Y a entender entonces, que para eso estoy. ¿Se preguntaron alguna vez cuánto entienden realmente? Pongo el cuánto para ponderar un rato, es a propósito, creo que decir cuánto hace reflexionar más que decir qué.La sensación de entender algo es hermosa; no me malinterpreten, no niego que el no entender sea más divertido, pero la dversión no lo es todo, hace pasar el rato, pero no llena. Y llenar lo que se dice llenar, bueno, pocas cosas lo hacen, ¿no? El entendimiento es divino, como uno.

Y si de delirios hablamos, me parece que yo hago de guía, como siempre, que algunas cosas no cambian.Pero eso es lo lindo después de todo... delirar, hacer locuras, disfrutar y darle pa' delante nomás! No hay de qué preocuparse, tenemos vidas de sobra para andar preocupándonos. Pero bueno, eso, reflexionen sobre cuánto entienden y van a ver qu no entienden un carajo. Tal vez no les importe, yo no puedo decir lo mismo de mí. Lo que sí puedo decir es que fue lindo releer pero estoy cansado como para seguir escribiendo cosas que necesito pensar. Así que a seguir felices!

jueves, 26 de febrero de 2009

Rostro cortado a serrucho...

Y se hizo la luz, a manos y tragos del alcohol, por ese que canta y habla, más de lo que sabe, y confunde... y apagón, sin reparos, sin importar, sin que me importe. ¿Querés divertirte? Amén a eso y a escribir. Escribir casi sin alcohol encima ya, uno tarda en llegar, pero cansado y en mala hora, a escribir esas cosas de las que luego me arrepiento. Pero soy alguien de principios, ¿o finales? Soy más bien punto medio, pero no borro lo que escribo, por algo lo hice, no existe eso del arrepentimiento, excusa cristiana.

Y no lo hago, es verdad, no por falta de ganas, más bien por falta de quórum, o simplemente de tema. Bienvenida al error nuevamente, nuevamente con A, y no hace falta más. Bienvenida al pasado, al presente y a nada más, que el resto no es real... importa, ¿importa? Sí, pero está escrito, está escrito mientras lo hacés, mientras lo pensás, y está ahí para cuando te arrepentís. Pero no te arrepientas, no necesitás un cielo copado de estrellas cuando tu luz está acá, cuando lo que pasa, pasa, y ya pasó.Solamente sé feliz en cada segundo de tu agonía, de lo contrario sólo ganan los que no juegan. Y jugar, eso es todo, eso es mi vida, y en eso estás, de eso formás parte y, a veces, en eso ganás. No lo valgo, pero me alegra, me alegra su alcohol, me alegra su ímpetu y su elección, soy de los que creen en el destino, en el sentido más retorcido que tiene, al menos desde donde lo veo.

Y eso es todo por hoy, a dormir con el rostro cortado a serrucho, a manchar la almohada para no olvidar. Y a empezar un nuevo día, otras 36 horas de cuelgue pensativo... el mal que tanto bien me hace... ¿o viceversa? Por su felicidad!

sábado, 21 de febrero de 2009

Las buenas nuevas del infierno

Cuando las cosas no salen como se supone que deberían salir...

No es bueno hacer demasiados planes, sabemos bien que es más la regla que la excepción el que no se concreten. Pero, siempre hay un pero, le hacen a uno replantearse algunas cosas, tal vez más de las necesarias. En mi caso, el replanteo suele ir en contra de lo que es normal. Así que, en principio, tiene sentido pensar que si de una determinada manera las cosas no funcionaron, es de esperarse que de esa misma manera vuelvan a fallar, así que gente, no seamos idiotas, encaremos el asunto de otra manera... plan B. Pero lo cierto es que el plan B puede ser tan malo como el original, así que hay que ver un poco más allá... ¿alejarse? No, no sería propio de mí; mejor meterse más y más a fondo. Y por este camino, tomando cierta perspectiva, podemos ver todas las posibilidades (relevantes).

Mis planes apuntaban a lo fácil y ya había empezado a ponerlos en práctica... ¿qué pasó? Una piedra en el camino, una piedra que me mostró un horizonte un poco más amplio del que estaba viendo. Por esto es que decido solucionar el diluvio de quilombos que se me viene encima con una locura mucho más grande... si lo fácil no está saliendo, probemos con lo difícil (léase imposible), ¿no? Obvio que no, pero en mi caso puede funcionar, y aunque no lo haga, seguro va a ser algo interesante de ver.

Yo seguiré dando pelea, ustedes preocúpense por seguir felices.

PD: No me odies, no es tan distinto a lo que hacés vos (para la que pregunta por qué no pongo nombres).

sábado, 14 de febrero de 2009

Pequeñas delicias

¿Saben cuál es una de las cosas maravillosas de la vida? Bueno, no se si de la vida, pero al menos de las relaciones; que por mucho que creas o no conocer a alguien en el aspecto que sea, siempre puede sorprenderte. ¿Las sorpresas siempre son buenas? Seguro que no, pueden ser de lo peor, pero influye mucho en eso la persona de quién se trate. Obviamente si escribo esto es porque alguien me sorprendió con algo. Bueno, normalmente yo no me sorprendo, tengo una mente bastante abierta a las distintas posibilidades, pero esta vez la verdad que me cerró la boca. ¿La sorpresa fue buena? En contenido no fue buena ni mala, se trata más bien de una posición filosófica que "no daña a nadie", así que digamos que está más allá del bien y del mal, pero el hecho en sí, fue una maravilla. Tengo una boca grande y una lengua larga, así que cerrármela, primero, es todo un logro, y segundo, hace que me muerda la lengua.
Cuando conocés a alguien, o al menos eso crees, hay cosas que no te esperás, cosas de este estilo al menos, y ver que pasan, bueno, es algo buenísimo, te muestra que no conocés tan bien a esta persona, y eso es bueno, eso te da más ganas de seguir buscando, de seguir descubriendo, conociendo, entendiendo. Puede salir mal, seguro, para ambos, pero hay cosas que de cualquier manera no cambian, al menos para mí. Cuando uno llega a cierto punto, más allá de lo que se diga o haga, en ciertos aspectos no hay vuelta atrás, algunas cosas ya están ahí y no van a cambiar, al menos no para mal, de eso estoy seguro. Podrán decir que "escupo para arriba" (frase que dicho sea de paso me resulta bastante desagradable), pero hablo por mí y se lo que pasa dentro mío. Pequeñas delicias de la vida conyugal, casi podría decirse (en cualquier momento Charly me manda una carta documento).
Bueno, no voy a andar con más vueltas, es obvio que esto más que ir dedicado, tiene destinatario, así que lo digo directo: me sorprendiste, y a falta de eso me timaste... y para serte sincero, me encantó. Me encantó que lo hicieras, que sacudieras mi mundito, así que brindo por eso, por vos y por tus sorpresas. Seguí feliz!

PD: ¿Alguien puede explicarme como llegaron esos 30 litros de agua mineral a mi casa?, se me hace que se reproducen.